¡Buffffff!
Hace un par de años nos juntamos para cenar 4 amigos. Viejos amigos. Tres seguimos viéndonos casi todas las semanas y al cuarto sólo le vemos cuando viene a España o estamos en Italia, que no es lo habitual. Él tomó un camino distinto en la vida y vive en Roma. Es sacerdote del Opus Dei.
La cena, como siempre, fue genial y las conversaciones alcanzaban los puntos de vista más diferentes y lejanos, pero en el trasfondo cercanos. Porque los Valores Auténticos son los mismos. Siempre. Se miren desde donde se miren.
Decía que los cuatro éramos y somos: un cura del Opus Dei, un agnóstico convencido, un ateo dudoso de todo y un católico practicante poco cercano al Opus. Los puntos de vista sobre las cosas eran de lo más variado. Claro.
Hablamos en aquella cena del demonio y el infierno, y aunque yo no crea que el castigo sea lo esencial en el cristianismo, sino el Amor de Dios; el amigo sacerdote nos dijo que aunque él no es especialista en esos temas sí existen.
Hoy, viendo la foto de Joseph Fritzl, que secuestró y violó a su hija durante 24 años, tuvo 7 hijos con ella y quemó el cadaver de uno, sí creo que hay gente que es un demonio. Por lo menos cara de malo tiene, y la cara es el espejo del alma. Dicen.
Foto de Fritlz Daily Express.
P.D. María, no, no me había tragado la tierra, aunque casi.




