viernes, febrero 03, 2006

Memorias de... un FEO.


Hoy me ha llegado este Correo electrónico, tras unos pequeños retoques para no ofender a nadie, me ha parecido gracioso compartirlo.

Cada cual que le ponga cara, nombre y apellidos:


Memorias de un feo
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre:

-Hicimos lo que
pudimos, pero nació vivo.

Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta. Pero la convenció una amiga que trabajaba en el zoo.

Como era un bebé prematuro me metieron en una incubadora... con los vidrios polarizados para que nadie viera si había algo dentro.

Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo.


Yo fui siempre muy peludo. A mi madre siempre le preguntaban:

-Señora a su hijo lo parió o lo tejió.
Y mi padre, ¡ay mi padre!. Siempre llevaba en su billetera la foto del niño que viene dentro cuando la compras, y no la mía.

Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban, pues mis juguetes para la bañera eran una radio y un tostador eléctrico. Pero ya me iba acostumbrando. Una vez me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó:
-No lo sé, hay un montón de lugares donde se pueden haber escondido.
Mis padres tenían que atarme un trozo de carne al cuello para que el perro jugara conmigo. Sí, amigos, yo soy FEO, tan FEO que una vez me atropelló un coche... y quedé mejor.

Tuve que trabajar desde pequeño, empecé en una clínica veterinaria; y la gente no paraba de preguntarle a mi jefe de qué raza era y si mordía o no.

Por fin ya fui un adolescente y las chicas empezaron a gustarme y a fijarse en mí. Un día me llamó una chica diciéndome:
-Ven a mi casa que no hay nadie.

Cuando llegué a su casa, efectivamente no había nadie.

El último deseo de mi padre, antes de morir, fue que me sentara junto a él, sobre sus piernas. Lo habían condenado a la silla eléctrica.

Y por fin, desesperado, decidí acabar mis días. Aquella vez que me iba a suicidar tirándome desde un edificio de 50 pisos, mandaron a un cura a darme unas palabras de aliento. Sólo me dijo:

-En sus marcas, listos, yaaa...


Aún así me queda un alivio que me reconforta y me llena de satisfacción. Por lo menos he llegado a donde ni siquiera yo pensaba... He ganado un concurso de... FEOS.

7 comentarios:

Laura dijo...

Hola dulce nachito, paso a leerte, reírme, saludarte y dejarte muchos abrazotes...
Aparte te dejé mis cinco hábitos en tu post, cumplí.

Nacho dijo...

Me gusta mucho, LAURA, que aparezcas de vez en cuando. Y saber que estás ahí escondidita, pero ahí.

Acabo de leer tus cinco. Bueno, mmmm, son muy de chica algunos; nada de extraños en vosotras. Créeme. Yo conozco a otra que ya ya... tu retrato.

Besote gooordo.

Bohemia dijo...

...lo parió o lo tejió?????????
jaaaaaaaaaajajajajajajaja...

angela.bustamante dijo...

jajajajajajaja, buen post....me gusto lo de memorias de un feo, es un buen titulo para un libro

Saludos Nacho, nos estamos leyendo

Nacho dijo...

BOHE y ÁNGELA: es que era demasiado feo el tío. Se merecía un post.

azzura dijo...

jajajajaaaaaaa puede que sea feo.. pero salaooooo hasta límites insospechados jajajaa
Gracias por la gran sonrisa Nacho, un beso fuerte!!

Nacho dijo...

Un besorrio, AZZU, buen finde.