miércoles, agosto 29, 2007

Como si fueras a morir hoy

Nunca me ha gustado ni he sido muy bueno para escribir sobre mis pensamientos de vida. Pero ayer moría el jugador de fútbol del Sevilla al que le dio una parada cardiaca en pleno partido y me ha empujado a ello.


Antonio Puerta, un muchacho de 22 años que también jugó con la selección nacional. No era el mejor, ni el más carismático; pero sí un buen jugador.

Cuando pasan cosas así parece que todo el mundo se revoluciona y vayas donde vayas te hablan del asunto. A los tres días se olvida y ya nadie lo comenta, pero la vida es así.

Estas cosas son las que nos recuerdan que vivimos por casualidad, que nuestro corazón late porque late, y no hay más razón. Por la misma razón que su corazón joven se paró y no hay que darle más vueltas. Como algún día se parará el nuestro -esperemos que sea dentro de muuuucho-.

Siempre he estado en contra de los que dicen Carpe diem o que estamos aquí para disfrutar. No, no es así. Sí creo y no tengo duda que el ser humano es un ser trascendente. Si no cómo explicar los que nacen, viven y mueren en la injusticia, la esclavitud o la necesidad mientras otros viven en la opulencia y la indiferencia más absoluta hacia ellos.

No dudo que algún día nos van a preguntar qué hicimos aquí y qué hicimos por quienes necesitaron de nosotros.

Un día leí una frase de Oscar Wilde que hoy es una de mis favoritas "Sueña como si fueras a vivir siempre, vive como si fueras a morir hoy."

jueves, agosto 23, 2007

Sin palabras

Ayer Bush en su discurso en Kansas City ante los veteranos de guerra se volvió a ganar las lindezas que dice de él medio mundo. El otro medio es que todavía está con los ojos vueltos y los pelos tipo los Jackson five del susto. Y, claro, todavía no dicen nada.


Así se explica que el presidente venezolano -otro que tal baila- dijera en la ONU que olía a azufre o que el domingo pasado Maradona asegurara en el programa de Hugo Chávez (el del atún) que odiaba todo lo que viniera de Estados Unidos. Absurdo. Absurdos los dos.
Si hubiera un concurso de cosas absurdas no sé qué discurso ganaría de los tres. Están muy igualados.
Ayer Bush en vez de reconocer el error de la invasión de Irak y aceptar las propuestas suavizadoras del Plan Baker-Hamilton, por lo menos para salvar los muebles, volvió a su vieja pesadilla que ya todos conocemos y vemos que no hace más que empeorar las cosas.
Lo que es más ridículo, equiparó la invasión a la Guerra Mundial, la de Corea o Vietnam en un intento de reescribir la Historia. Como si lo que pasa no fuera precisamente consecuencia de la invasión que nos organizó. Se ve que debió faltar a clase el día que estudiaron en el colegio los genocidios nazi y de Camboya.
Ya son 100 iraquíes y 3 americanos muertos cada día, desde hace meses. Menos mal que no ha equiparado la guerra con la de Los Cien Años.

lunes, agosto 20, 2007

El correr del tiempo

A veces siento que el tiempo pasa rápido y no puedo hacer todo lo que quiero. Otras me gustaría que pase lento para disfrutar y hacer largos los buenos momentos vividos. Y hasta muchas otras quisiera que se detuviese para vivirlas eternamente.


¿Qué marca de reloj nuevo me aconsejas?


P.D. Este post se lo debo a alguien muy especial que me ha mandado hoy un mail desde muy lejos.

sábado, agosto 18, 2007

El crack o el crunch

Uno vuelve al mundanal ruido y se encuentra las cosas como estaban o como las dejó. Osea, mal.

Pero no, hoy no voy a hablar de todas ellas. Son tantas. Que si el desgraciado terremoto que asoló Perú, que si las 51 mujeres asesinadas por los cromañones de sus parejas en España en lo que va de año, que si la desaparición de la pequeña Madeleine o que si la caída de las Bolsas en todo el mundo.

¿Qué pasa? ¿Es que no tenemos arreglo?

Los delitos contra los niños o contra las mujeres sólo por la inferioridad física o psicológica si la hubiere, son los más execrables y los que me poducen más asco. Por contra los delitos para satisfacer necesidades básicas de esas mismas personas merecen mi perdón.

Decía un viejito profesor de economía que tuve -alguna vez hablé por aquí de él- que el dinero es cobarde. A la más mínima incertidumbre se retrae y se esconde en lugares refugio. Se ha dado el caso en este agosto caluroso. Lo que no entiendo bien con el panorama que tenemos es cómo no se ha ido a refugiar a otro planeta.

Los norteamericanos de Wall Street, que dicen por ahí que son los que más saben de la cosa, no sé si llaman a lo que ha pasado crack o crunch de las Bolsas. No sé la diferencia. Los norteamericanos tienen nombre para todo y yo no pretendo entenderlo. El caso es que aunque no lo entienda, somos más pobres y las cosas siguen como siempre. Osea mal.

domingo, agosto 05, 2007

Una lección

Agosto es ese mes en el que te parece que hace como cien años que no ves ni siquiera un informativo de la tele ni lees un periódico y, claro, las cosas del mundo parecen importarte casi menos. Pero no, no es así. Te importan lo mismo, eres tú quien con los calores de la canícula estás un poco más autista y apartado de este bochinche que es la vida.

Aún así, no quería pasar la oportunidad de hablar en mi blog de la selección de fútbol de Irak y de la lección que nos han dado al mundo entero. Sobretodo a algunos que parece no quieren enterarse.

El domingo pasado, tras ganar al equipo de Arabia Saudí, el equipo iraquí se proclamaba campeón de la Copa de Asia de fútbol.

Sí, ya sé. La cosa no es un campeonato Mundial ni la Champions o la Libertadores, ni siquiera los presupuestos de esa selección se parecen a los del Real Madrid, Barça o Milan. Pero lo que no me cabe duda es que han sido una lección de convivencia para todo el mundo. Más aún, teniendo en cuenta la situación en la que vive el país.

Lo que no han logrado ni lograrán los violentos durante años con sus bombas, lo ha logrado un equipo multiétnico de 11 con más voluntad que medios. Chiíes, Suníes y Kurdos vecían unidos. En el minuto 71 el capitán suní Yunis Mahmud, tras un pase del kurdo Hawar Mohamed, metía el golazo de la victoria.

Os felicito.

sábado, julio 21, 2007

Mi rincón favorito

A veces me gusta retirarme a pensar sobre algo y vestirme con la tranquilidad que ofrece este lugar. Es mi rincón preferido de Madrid. Y, claro, en Madrid, donde el mar o los acantilados son imposibles; hay que aprender también a naufragar entre ladrillos.


Los viejos marineros dicen del mar que es algo que aunque mires hacia el mismo lugar siempre es distinto, porque cambia a cada segundo. Ahora digo yo que los rincones del viejo Madrid cuando piensas en ellos y los observas detenidamente, los ves siempre distintos. Piensas en las personas que pasaron por allí hace siglos, en los problemas de sus épocas o en sus vidas.

Mi rincón favorito de la ciudad es la Plaza de la Encarnación, donde está el Convento de la Encarnación. Un monasterio fundado en 1611 por Felipe III para su mujer, Margarita de Austria.

En una ciudad moderna, donde las prisas mandan; ya dije, en pleno centro está mi rincón predilecto.

viernes, julio 13, 2007

Aquí mi primo Yamamoto

Que los japoneses son muy suyos para sus cositas es algo dicho aquí alguna vez y que, por supuesto, ni voy a juzgarlo ni debo hacerlo. No soy nadie.

La cosa va hoy de que esta mañana he leído que en Japón hay una persona tan rumbosa él como para ir dejando por ahí, preferentemente en baños públicos, sobrecitos con una carta y 10.000 yenes. Osea 60 eurazos, 10.000 vetustas pesetazas u 80 dólares.


La cosa no es para dar botes de alegría ni para ponerse a tirar cohetes de emoción; pero no está nada mal. Encontrar los yenes esos supongo que dará para tomarse unas cervecitas con los amigos por una taberna de Tokyo o Nagasaki. Que digo yo que en Tokyo o por allí también habrá donde ir a llorar con los amigotes el vino cabezón de las tabernas. Seguro.

Desde el pasado 9 de abril el ingenioso y espléndido señor ha dejado ya unos cuatro millones de yenes con las cartitas por todo el sur del país. En éstas siempre acaba con la misma expresión: "sé feliz". Se ve que el filántropo en cuestión es buena gente.

Lo que más me llama la atención no es que haya alguien en esta vida tan metalizada, del tanto tienes tanto vales -qué asco-, regalando dinero a la diestra y a la siniestra; sino que 425 sobres ya han sido devueltos a las autoridades para devolvérselos a su dueño.

Ya dije, estos japos son muy suyos para sus cosas.

sábado, julio 07, 2007

Cada vez esto está mejor

Desde mi última entrada estoy más convencido que vivimos un mundo de locos, y que esta locura cada vez es más apresurada y frenética.

Primero supe que el Lago de los Témpanos del sur chileno había desaparecido. Decían entonces los expertos que es consecuencia del cambio climático y que, según parece, nadie toma medidas serias. A los dos días me enteré que el lago había comenzado a llenarse. Dicen que la naturaleza es sabia.

Los mapuches, que son los hombres que habitaron desde siempre estas tierras, creen que este lago es mágico y dicen que el alma de quien lo habitó alguna vez, se quedará siempre en él. Yo no sé si esto será verdad, pero lo que no me cabe duda es que las cosas cuanto menos humanas más mágicas.

Un día supe de los atentados fallidos de Londres y del realizado en el aeropuerto de Glasgow. La policia habla de endurecer más todavía las políticas antiinmigración e investiga la "trama sanitaria" porque los malos trabajan en la sanidad británica. De locos. Viajar en avión se está convirtiendo en algo insufrible para la gente que no vamos por ahí haciendo cosas raras. Afortunadamente la mayoría.

Unos días después me entero que el Gobierno de Zapatero da 2.500 €uros a las madres que tengan un hijo en España. La medida me recuerda al salvavidas que hay en la piscina; me obligan a tenerlo pero no salva a nadie. Ese dinero se lo gastan las mamás el primer año entre pañales y biberones. Pero ha venido este señor con la limosna como si viniera a matar a un muerto. En vez de facilitar el acceso a las guarderías, facilitar que la madres se reincorporen a las empresas tras la maternidad, reducir a las familias la carga fiscal, etc.

Hoy me entero que dos niñas norteamericanas de 10 y 12 años han secuestrado a un bebé de 1 por un rescate de 200.000 dólares. Claro, la cosa afortunadamente no ha durado mucho, como es lógico.

De todas formas yo apoyo las decisiones de estos gobernantes tan listos, cada vez esto está mejor. A la vista está.

Y si tienen que quitar el clima para que no haya "Cambio Climático" yo les apoyaré. Y si tienen que quitar los países para que no haya terrorismo internacional yo estaré con ellos. Y digo más, si tienen que quitar todos los aviones para que no puedan atentar en los aeropuertos o si tienen que quitar a todos los niños para que no los secuestren... Zapatero se va a ahorrar un pastizal...

Cada vez esta vida está más loca...

miércoles, junio 27, 2007

El inhibidor del ministro

El otro día seis jóvenes soldados del ejército español, tres españoles y tres colombianos, casi adolescentes, morían en brutal atentado con coche bomba en Líbano. Y la vida les resbalaba al paso del BMR que los transportaba, justo cuando explotaba una bomba a distancia.


Los BMR son esa cosa con ruedas que aunque tan blindada, tan carísima y tan equipada no sabe preservar al 100% las vidas de sus esforzados ocupantes. Será que al final, la vida, la de todos nosotros, es tan frágil que sólo Dios es quien la decide, a pesar de que le pongamos blindajes y más blindajes.

Decía que el resultado de ese atentado se podría haber evitado. Tan sólo con instalar en el vehículo BMR un inhibidor de frecuencias, que es un aparatito que evita que funcionen los mandos a distancia. La cosa sólo cuesta 30.000 €uros. Cantidad, aunque nada despreciable, casi insignificante sobre el coste total del vehículo BMR y más que despreciable si es para proteger a personas en zonas de alto riesgo.

Más cuando cualquier politicucho de medio pelo se pasea por Madrid en coches oficiales que sí los llevan. Dejándonos a los demás a su paso con los teléfonos sin cobertura o los sistemas electrónicos a distancia de nuestros coches fuera de uso.

Estoy harto de que vayan un día de navidad a Kosovo, Afganistán, Bagdad o Líbano con el casco y la botas puestas a hacerse una foto. Como si ellos en una mañana supieran de veras lo que es una guerra, un muerto tirado en la cuneta de una carretera, una tienda desavastecida durante meses mientras tu hijo te pide leche o un periodista muerto por una bala perdida que rebotó en la pared... A eso simplemente lo llaman "daños colaterales". Y se quedan tan contentos.

Estoy harto de que nos digan que las Fuerzas Armadas van en misión de paz. El ejército no es una ONG. Acude a zonas de guerra, en conflicto, porque creemos que nuestro sistema de vida es el menos malo y lo defendemos a traves de él, creemos firmemente en la libertad del individuo, de la mujer, de los niños; creemos en la libertad cultural, en el derecho a informar y ser informado, en la libertad religiosa o sexual.... En fin, creemos en la DEMOCRACIA, otros no.

Gracias muchachos por dejaros la piel en ello y los otros que sigan apoltronados en sus coches oficiales. Ellos sí que son daños colaterales...

sábado, junio 23, 2007

Un autito blanco


Siempre he dicho que dedicar tiempo al blog es inversamente proporcional al tiempo que hace ahí fuera. "A más sol, menos tiempo dedicado a tu blog." Con esto quiere uno decir que entró el sol de verano por la ventana, como entraron las nubes en invierno, y se está más a otras cosas y a otras personas que a dedicar unos minutos a escribir en tu bitácora.

Si a eso le añades un periodo de sequía creativa el resultado es muy malo. Por eso al leer el post de Mardevientos (Un autito rojo), me he tomado la libertad de escribir también sobre mi primer coche.

Era un Ford Fiesta, pero a mí me supo a Maybach -mi marca preferida-. También de segunda mano como el autito rojo de Marcela, y mecánica diesel. Ya se sabe, en tiempos de estudiante se tiene poco dinero para gasolina.

Hoy, claro, los tiempos han traído nuevas situaciones, nuevas personas y nuevas necesidades; pero el recuerdo y la ilusión por aquel primer coche siempre me acompañará.

viernes, junio 08, 2007

Ni mejor ni peor


Viendo ayer entre unos viejos álbumes de fotos apareció de entre el olvido ésta. Corrían entonces aquellos años alocados y adolescentes. Hace más de 20.
Entonces no habían teléfonos móviles ni blogs ni cámaras digitales y, ya veo, los camiones eran muy cuadrados; ¡qué feos!
Me dio con unos amigos por recorrer España para experimentar si podíamos valernos por nosotros mismos durante una vacaciones de colegio. Y pudimos.
Recuerdo de aquel viaje haber ayudado en un bar de un pueblo para ir saliendo adelante, recuerdo al principio dormir en la calle. Cuando conseguimos una pensión con cama y colchón, ¡qué lujo!, recuerdo una habitación llena de moscas en la tardes manchegas. Y mil mosquitos zumbando mi oídos en las noches de verano, hasta el punto de pasarlas en vela.
Nos construíamos un paraiso que, aún hoy 20 después, sigue en obras. Pero eso es ser adolescente. Y si en mi vida hubieran pasado otras cosas no hubiese sido ni mejor ni peor, simplemente no hubiera sido mi vida. No cambio nada y ¿tú?

sábado, mayo 26, 2007

Las tres historias



Los últimos martes de cada mes tengo que hablar en público desde hace años; es una cosa a la que no me acostumbro. Me altero por dentro, me pongo nervioso; como una pila. Ya creo que no me acostumbraré jamás.

Lo tengo asumido. Los que saben de la cosa dicen que lo peor son los primeros cincuentaicinco años, luego ya te acostumbras y es más fácil.

Así que ya sólo me faltan cuarentainueve para hacerlo más tranquilo y como algo rutinario. ¡Qué alivio!

El asunto de hoy es que, aunque algo tarde, he tenido la suerte de ver en Google el discurso de Steve Jobs en la Universidad de Stanford el año 2006. Los alumnos de Stanford son todos listos listísimos con gafas, gorrito, toga y todo eso. El señor Jobs es todavía mucho más listo y por tanto debe llevar las gafas más gordas. El discurso es una lección de Vida, de profesión y de aspiraciones.

Los norteamericanos, ya se sabe, son muy norteamericanos ellos y hacen unas aperturas de curso o graduaciones muy universitarias y muy festivas a poder ser. Vamos, no entiendo cómo en España no se hacen las graduaciones con los alumnos vestidos de toreros y con la montera sobre las cabezas. Ah, claro, y los más gorditos vestidos de picador.

Bueno, que me desvío del tema.

El vídeo del que hablo está traducido, me parece un discurso excepcional. Aunque dura diez minutos merece la pena verlo hasta el final: Discurso de S. Jobs (Universidad de Stanford).
Cada historia es mejor y más rica que la anterior.

Está claro, dentro de unos años espero hablar como él en público.



P.D. Steve Jobs fue el creador de Apple junto a un amigo en su garaje. En tan solo 10 años la convierte en una empresa de 4.000 empleados y conocida en todo el mundo.

sábado, mayo 19, 2007

* Si quieres deja aquí tu comentario al post "El mogataz". No sé por qué no dejó la opción.
Gracias.

El mogataz


Recibo el encargo de Humberto desde México, de escribir la página 123 del libro que estoy leyendo estos días. Éste es Corsarios de Levante de Arturo Pérez-Reverte.
De él puedo decir que fue reportero de guerra; ahora escritor, Académico de la R. A. E. y de mis favoritos. Si se quiere aprender léxico y tener fluidez de vocabulario es uno de mis imprecindibles.

Sobre la novela diré que pertenece a la serie del capitán Alatriste y se desarrolla en aquella España convulsa e imperial. Donde no se ponía nunca el sol. El Mar Mediterráneo y aquella etapa de la Historia que empezó a finales del XV son dos de mis grandes pasiones ocultas.

Por supuesto no me parece bien mucho de lo que hicimos los españoles en aquella época; pero gracias a aquellos, buenos o no, hoy hablamos la lengua más rica por todo el mundo, entre otras cosas. Los hombres -todos, sin excepción- siempre son lo que son, y casi nunca lo que desearían ser. Por ello me merecen mucho respeto aquellas gestas de hombres que se dejaron la sangre y la vida por construir una nación.
En palabras del viejo capitán: "Contaré que el diablo no tiene color ni nación, ni bandera; y cómo, para crear el infierno en el mar o en la tierra, no eran menester más que un español y el filo de una espada. En eso, como casi en todo, mejor nos habría ido haciendo lo que otros, más atentos a la prosperidad que a la reputación, abriéndonos al mundo que habíamos descubierto y ensanchado, en vez de enrocarnos en las sotanas de los confesores reales, los privilegios de sangre, la poca afición al trabajo, la cruz y la espada, mientras se nos pudrían la inteligencia, la patria y el alma. Pero nadie nos permitió elegir. Al menos, para pasmo de la Historia, supimos cobrárselo caro al mundo, acuchillándolo hasta que no quedamos uno en pie. Dirán vuestras mercedes que ése es magro consuelo, y tienen razón. Pero nos limitábamos a hacer nuestro oficio sin entender de gobiernos, filosofías ni teologías. Pardiez. Éramos soldados." Nadie mejor que él para explicarlo.
Mi respeto a aquellos hombres que murieron, unos por defender lo que legítimamente era suyo y otros por querer construir un nuevo Mundo. En América, Flandes, Filipinas, en tierras de Italia o a lo largo del Mediterráneo...
Bueno, que me enrollo; al lío que me encomendó Humberto:


Capítulo EL MOGATAZ, página 123.



mar, que con la cabeza al sereno dejaban congestión o sor-
dera. Sin contar las bascas del estómago con mal tiempo, la
furia de los temporales y los peligros de la guerra, combatiendo
sobre frágiles tablas que se movían bajo los pies amenazan-
do arrojarte al mar a cada instante. Y todo eso, en compañía
de galeotes que eran la peor cofradía posible: esclavos, here-
jes, sentenciados, falsarios, azotados, testimonieros, renega-
dos, fulleros, perjuros, rufianes, salteadores, acuchilladizos,
adúlteros, blasfemos, asesinos y ladrones, que nunca dejaban
pasar de largo unos dados o una grasienta baraja. Sin que los
marineros o soldados fuesen mejores, pues cada vez que
bajaban a tierra –en Orán habían tenido que ahorcar a uno
para dar escarmiento-, no había gallinero que no asolaran,
huerta que no yermaran, vino que no traspusieran, comida
y ropa que no alzasen, mujer que no gozaran, ni villano al
que no vejaran o acuchillasen. Que la galera, rezaba el anti-
guo refrán, dela Dios a quien la quiera.

- ¿De verdad crees que valdrá para soldado?
Copons seguía mirando al moro Gurriato, y Alatriste tam-
bién. Éste hizo un ademán indiferente.

- Él sabrá. De momento conoce mundo, como quería.
El aragonés señaló despectivo la cámara de boga y luego
se tocó la nariz con gesto elocuente. De no ser por el viento
que hinchaba las velas, el hedor de la gente hacinada entre
remos, rollos de cabo y fardos, unido al que subía de la sen-
tina, habría sido pesado de respirar.

- Exageras con lo de conocer mundo, Diego.
- Todo se andará.



Corsarios de Levante (Arturo Pérez-Reverte)
Editorial Alfaguara
ISBN: 84-204-7101-1

viernes, mayo 11, 2007

La celebración del lienzo


No sé si es el cuadro de Picasso el que debe estar de enhorabuena por estar expuesto en el MoMA de Nueva York o es el MoMA el que debe estarlo por exhibir tal cuadro. Pero el caso es que "Las señoritas de Aviñón" (1907) cumple cien años.

Los que saben de la cosa dicen que significó el comienzo de la época negra del cubismo en el autor o que es una de las piezas claves en el neoyorquino museo. Pero a mí nunca me atrajo. Ningún -ismo moderno lo ha hecho.

Quizás sea porque desde el colegio, que es donde se aprende a saber valorar el arte, siempre llegábamos al siglo XX a final de curso. Mal y tarde, como de puntillas y rápido. Yo que era mal estudiante no me metía en ello a fondo, porque casi nunca caía en los exámenes.

Aún así me sumo a la celebración del centenario del lienzo de los cinco medios cuerpos femeninos y las caras imposibles. Ahora, que las señoritas esas deben estar ya muy mayores. Si de jovencitas ya no eran muy guapas cómo serán ahora ...

sábado, mayo 05, 2007

Mi extraño Madrid (2)


Como mañana se celebra en España el Día de la Madre, aunque es sábado, salí esta mañana temprano a unos Grandes Almacenes para comprar un pequeño obsequio a la mía. Siempre he pensado que esas celebraciones se las han inventado los comercios para vender más, pero no es plan ponerse a discutir sobre la cosa y mucho menos no demostrarle a la mía que es una persona ejemplar.

Al salir de casa he visto a una señora embarazada tirando de dos niños de la mano y de otros dos en un carrito. Eso sí, todos igual vestidos de gris y rojo. Un señor gordo paseando uno de esos perros flaquísimos y estilizados.

Un ciego con su bastón blanco hacía cola en la puerta de un cine para comprar la entrada y ver la película en la tarde. En la misma Gran Vía a un hombre cojo, con un solo pie, le limpiaba afanosamente el zapato un viejo limpiabotas. Mientras el policia guiaba el tráfico en el cruce de la calle Alcalá con una sonrisa y sin poner multas a los que apuran el semáforo en rojo.

Frente al hotel Ritz dormían dos mendigos envueltos en una sucia manta y sin más compañía que un sobado cartón en el que pedían limosna. Al otro lado la Bolsa de Madrid con el índice Ibex por las nubes.

Al llegar a la librería de los Grandes Almacenes dos inglesas, pechugonas y muy tostadas por el sol español, pasaban de largo frente a una oferta de libros de Shakespeare y pedían en un español infernal a la dependienta El Quijote de Cervantes. Dos ancianos de 80 o más pagaban en caja un cd de Shakira. Y yo le compré El Perfume a mi madre. Espero que le guste y se lo lea en dos días, como hace con todos.

sábado, abril 28, 2007

Vicente Ferrer


La diferencia entre ser una buena persona y una persona buena es una cuestión de lejanías. Sí, no es lo mismo; hay personas que logran ser ambas cosas a la vez. Una de ellas es Vicente Ferrer, en estos días su Fundación celebra diez años.

Digo de lejanías porque decimos que alguien es una buena persona cuando no sabemos exactamente lo que hace, pero sí que es una persona buena de sentimientos en su apariencia y en su trato con los demás.

Supongo que todos estamos en estas. Intentando cada mañana que nos levantamos ser mejores personas y hacer más felices a los que nos rodean.

Por ello no creo en la distancia entre las religiones. Todas, bien entendidas y de diferentes maneras persiguen lo mismo: hacernos mejores personas. Tampoco creo en que hayamos venido al mundo a disfrutar al máximo, -carpe diem- porque el tiempo pasa y corre. No, está bien claro, hemos venido a hacerle la vida más grata a quienes nos rodean. A hacerle la vida más fácil a los demás.

Quienes lo logran, es muy difícil, se convierten en personas buenas. En la cercanía compruebas lo que hacen, para quién y cómo lo hacen. Por sus hechos los reconoceréis dicen por ahí.

Vicente Ferrer es uno de ellos. Felicidades.

miércoles, abril 18, 2007

S.O.S.


La Tierra se calienta. Los hielos se derriten. Y no es ciencia ficción.El clima está cambiando aceleradamente por culpa del ser humano.


Los efectos, ya irreversibles, pueden ser devastadores si no pasamos a la acción.

*Más información. EL MUNDO.ES

sábado, abril 14, 2007

Como anillo al dedo

El Banco Mundial es esa Institución formada por los países más poderosos del planeta para ayudar a los más pobres. Así reza en su página web. Pero, claro, se ve que las tardes de los viernes los pobres tienen menos necesidades y los funcionarios ya no trabajan hasta el lunes.

El asunto tiene miga, pero no es lo de hoy.

El caso es que los funcionarios, tan sufridos y trabajadores ellos, se han rebelado contra el presidente de la cosa, Paul Wolfowitz. Entre otras lindezas este señor, que llegó a la presidencia hace dos años, ha tenido que ver cómo seis vicepresidentes presentaban la dimisión, cómo ante medio mundo cuando entraba en una mezquita de Turquía, mostró dos agujeros impresentables en sus calcetines y ha subido él solito el sueldo a casi 200.000 dólares (7.000 más que el sueldo de Condoleezza Rice) a su novia, también funcionaria del Banco Mundial, Shaha Alí Riza.

Pienso que si los agujeros de los calcetines de hace días fueran en solidaridad de aquellos por quienes trabaja no me parecería tan mal. Pero visto lo que nos ha traído el tiempo y sus caminos en estos dos años, este señor lo que es no quiero ni decirlo aquí. Peor deben oler.

Los que usamos para comunicarnos el idioma español tenemos otra muestra de que nuestra lengua no es equivocada; es riquísima y sabia. Si castellanizamos su apellido le queda como anillo al dedo. Golfovich.

domingo, abril 08, 2007

Yamamoto y su vaca


Kobe es una ciudad portuaria japonesa al sur del país. De ella sé poco más, y que hubo hace unos años un enorme terremoto. Bueno, enorme diríamos aquí, que la mayoría de nosotros nunca hemos vivido uno. Pero para los japoneses, tan acostumbrados y bien enseñados, quizás les pareció algo casi habitual. Que los japos son muy suyos para sus cositas. Claro.

Bueno, ahora sé algo más de Kobe y es el asunto de hoy.

El otro día, antes de las vacaciones de Semana Santa, cenamos en un restaurante de Madrid. Era la despedida previa a las vacaciones y no podía faltar. Cuando el camarero nos trae la carta para que eligiéramos qué queríamos cenar, veo que una simple hamburguesa cuesta 85 €uros. Impuestos aparte, por supuesto. O sea que la cosa se te pone en casi 100 €uros. Para quienes no saben mucho de euros diré que hablamos de alrededor de 130 dólares la hamburguesa.

Cuando vino el camarero a tomarnos nota, le pregunté sobre la hamburguesa. Claro. Y me dijo que la carne era buey de Kobe, que si no sabía a qué huelen los campos allí y a qué saben las primaveras. O sea, me sonó a musica celestial de violinillos y trompetillas.

La cosa es que allí, nos dijo, para que la carne sea más tierna y jugosa le dan a la vaca todos los días un masaje y una cerveza. O sea, me imagino a Yamamoto dándole masajes y cervecitas a su vaca, mientras medio mundo no tiene lo mínimo para vivir. Absurdo. Absurdo él y más absurdo los que pagan por ello.

Y yo que nunca he sido mucho de comer hamburguesas, me negué en rotundo a pedir una. Ya dije, los japos son muy suyos.