viernes, enero 25, 2008

3,1416

La última página del periódico normalmente se dedica a contar biografías o hechos curiosos de personas. Hoy le toca al colombiano Jaime García, que ha batido el récord GUINNES por recitar de memoria los 150.000 primeros decimales del número Pi.

Ese número que los antiguos consideraban mágico, ahora lo llaman irracional y yo, simplemente, ignoro. Tampoco sé si será muy mágico ni si en realidad valdrá para algo. No sé, para algo valdrá. ¡Digo yo!

Por lo menos para suspender las matemáticas en los exámenes del cole. Irracional sí que es. Tanto como el récord de don Jaime.

La cosa es que llevo toda la mañana mirando de reojo la hazaña de este señor tan friki y tan aplicado para sus numeritos.

Cuando iba al colegio yo era muy malo en matemáticas, tanto que pensaba que muchas cosas que se estudiaban no servían para nada o casi nada. Pi era una de ellas, en la vida de adulto nunca he vuelto a usarlo; nunca he vuelto a hallar un logaritmo, una raiz cúbica o una derivada. Está claro, soy de letras, o un poco burro. A poder ser.

El único Pi que uso es como nombre de mi sobrina Macarena, que es una de las cosas que más quiero de esta vida. Bueno cosa no es, obvio. Es persona.


P.D. Por cierto la llamo Pi porque de bebé era una pizca. Y ahora vale más que los 150.000 decimales y el GUINNES de ese señor tan listo con gafas. A mí si que me ha tocado el premio ése con Pi.

lunes, enero 21, 2008

Casi con neumonía

Hoy lunes ha sido un día negro para todas las Bolsas europeas, en especial la española. Parece que el ciclo económico ha cambiado irremediablemente.

Y yo me pregunto si no es el momento de cambiar todo el sistema. En los 90 vimos la caída de los regímenes socialistas por tener economías ineficaces. Recuerdo que el 9 de noviembre de 1989 desapareció el Muro de Berlín y empezaron a cambiar muchas cosas, unas a mejor y otras no tanto. Ahora el capitalismo está entrando en crisis. ¿No ha llegado el momento de revisar ciertas cosas?

No sé si dicen que cuando Estados Unidos estornuda, se resfría toda Europa. La cosa es que a este paso acabamos en la cama con una neumonía de las gordas. Más o menos.

lunes, enero 14, 2008

Alto riesgo

Me parece muy bien que alguien practique deportes de riesgo, como si con la vida no tuviésemos suficiente riesgo. Pero lo que no me parece bien es que este fin de semana, como tantos otros, haya muerto un matrimonio en Vigo, victima de un accidente de tráfico ocasionado por dos conductores que hacían una carrera.

Diving, parapenting, puenting, rafting o tontodelculing. Como si acabar la palabra con el gerundio en inglés (ing) lo justificara todo y ya no fuese una actividad peligrosa.

Cada uno es muy libre de abrirse la cabeza cómo y dónde quiera; pero, por supuesto, sin partírsela a otro que no tiene nada que ver con tus ganas imperiosas de abrírtela. Si haces puenting tienes que mirar que no pase nadie por debajo del puente. Obvio. Si haces parapenting, que no haya casas o si haces rafting, que no haya pescadores en los ríos.

Me parece muy bien que si alguien quiere riesgos haga motocross por Groenlandia, se tire con una rueda de molino al cuello en el lago Titicaca o salte al Amazonas donde hay más pirañas. Y si el esquimal se pone tierno y lo pone mirando a Cuenca para entrar en calor o las pirañas motilonas le roen donde más duele es su problema. Sobre gustos, ya se sabe. Allá cada cual con lo que se juega.

Pero de ahí a decir que estas carreras son un deporte de alto riesgo va un trecho largo.

Yo de momento creo que tratar de entenderte con tu pareja o educar a los niños si los tienes o ir a trabajar cada mañana al amanecer ya es suficiente deporte de alto riesgo. No necesito más.


Foto: whitneynmatt - (Whitney & Matt Dellinger)

miércoles, enero 09, 2008

La foto

Nara fue quien me metió en el bochinche. La cosa consiste en hacer lo propio con tu foto de cuando eras un crío si haces un comentario en su entrada. Lo que ella llama el click infantil. Además termina diciendo quién se atreve.

Claro, yo no sé quién se ha inventado esto ni desde dónde; pero lo que tengo seguro es que no quiero ser quien rompa su requerimiento. Así que ahí va.

La foto no la recuerdo. Obvio. Pero sé que soy yo.

Todavía conservo esos pelajos indomables. Parezco el león de la Metro. Además todavía me pongo mucho esos pantalones. Ejem ejem.

La foto supongo que me la hicieron en la finca de mi tía Lola, que es la única de la familia que tiene fincas, no se vayan a creer lo que no es; y veo que iba a caer tremenda tormenta.

Por cierto, el nombre de mi tía viene de Dolores no de la expresión argentina "lolas". Que se refiere a otros atributos femeninos. O sí. O las dos cosas. No sé.

Me atreví, Nara. ¿Te atreves ahora tú?


P.D. El niño ahora ya no es tan niño y tiene las piernas más peludas. Osea, se va a enfadar mucho con los marranos esos pederastas de internet si utilizan su foto para otros menesteres.

lunes, enero 07, 2008

El Metro de Moscú

En el centro de Moscú, situada en pleno callejón Daev, se encuentra la empresa Producers Center Company dedicada a organizar experiencias extravagantes y caprichos extraños a gente tan millonaria como absurda. Y lo que es peor, con ningún sentido del respeto hacia los demás.

Una de las ofertas de esta empresa es cambiar a los nuevos ricos, tan millonarios en su pobreza, sus trajes Armani por un tanga rojo y unos ligueros de prostituta. Y no es que tenga nada contra los armanis ni los tangas rojos ni los ligueros de lo que sea, lo tengo contra esta neosociedad de gente absurdamente ociosa y aburrida de la vida.

Otra modalidad es disfrazar a los ricachones de camareros grasientos de un bar de estación para ver quién saca más en propinas. No siendo precisamente una propina los 5.000 $ que hay que pagar por hacer propia la experiencia ajena.

Pero el Top ten de la falta de respeto y el pésimo gusto es el de la incursión de esta gente en el mundo de la pobreza durante 40 minutos. El "jueguito" se desarrolla en la puerta del Metro de la Plaza Komsomolska, donde confluyen tres estaciones. Parada obligada de mendigos y sin techo (bomz en ruso). La cosa consiste en ver quién obtiene más dinero en limosnas, y si existen otros mendigos, de los auténticos, se los echa de allí para que no distorsionen el juego a los falsos.

Y digo yo, cómo se puede tener tan poca solidaridad, tan poco respeto y tan pésimo gusto con quienes no han podido elegir libremente esa vida. Pero es la única que tienen para sobrevivir. A veces tan honrada y digna como cualquier otra, pero más dura y cruel. Seguro.

jueves, enero 03, 2008

Nokia. Conestin pipol.

Nunca he sido muy bueno para enviar mensajes SMS por el móvil. No me gusta. Me parece pesado ponerse a escribirlos y una pérdida de tiempo, cuando lo que es realmente efectivo dar el mensaje de viva voz.

Hoy la cosa va de los mensajes esos odiosos llenos de faltas de ortografía que te mandan por el teléfono móvil la noche última del año. Esta Nochevieja se han batido récords, las noticias de la tele o del periódico nos anuncian como si fuera la único que ha pasado en este siglo, que las operadoras han ganado con los mensajitos SMS unos 200 millones por Navidad.

Los hay originales, educados, groseros, con gracia, sin ella, sobre política, del por qué no te callas; de cualquier tema. Pero los que no soporto son aquellos que no te dicen quién te los envía. Y, claro, si en tu agenda no están grabados previamente salen como anónimos. Sólo con un mísero número como remitente.

A lo que además de leer la misma cosa unas mil veces te hacen responderles con un patético quién eres.

Como yo soy muy poco original y nunca se me ocurre nada nuevo, siempre mando el mismo: "Feliz año 1.999 a todos". FIRMADO Nacho.

sábado, diciembre 29, 2007

Mi deseo para 2008

Uno no sabe si es bueno que las carreteras modernas no crucen por ningún pueblo y sean sólo vías rápidas. No hay más que estaciones de servicio de grandes compañías petroleras; eso sí, con servicios ultramodernos, cafeterías prefabricadas y hasta omnipresentes Mac Donalds. Rápidos, todo muy rápido. Y muy artificial, a poder ser. ¡Qué asco de progreso a veces!
Y yo volvía ayer de un viaje largo por una de esas interminables autopistas. El día estaba gris, frío, lluvioso y desapacible. Casi ni apetecía seguir el camino.
El caso es que como me estaba entrando demasiado sueño, de ésos que son tan malos compañeros de viaje, decidí salirme de la autopista para tomarme un café bien cargado en algún bar de pueblo. A ser posible del centro de la aldea, donde se habla con la gente y parece que entre unos y otros no pasa el tiempo.
En ésas estaba en la barra de la taberna con mi café solo doble y hablando con el camarero del partido del domingo pasado entre el Real Madrid y el Barça. A mi derecha un grupo de albañiles; eran 4 o 5 tipos rudos, de manos duras y manchadas de cemento y yeso. Fumaban y bebían sin parar y hablaban en voz muy alta. A su estilo. Mientras, yo me iba despejando. Me gusta este tipo de gente, me dije.
Mientras ocurría todo esto se detuvo en la puerta un coche de esos blancos y verdes de la Guardia Civil. Por la ventana veo cómo salen del coche dos guardias; uno se queda junto al coche y el otro empuja la puerta y entra. Es un guardia joven, alto y fuerte. Dice buenas tardes mientras se quita la teresiana y se acerca a la barra. Un café por favor, pide al camarero. Y cuando lo tiene delante saca del bolsillo dos aspirinas y se las toma de un sorbo junto al café. Qué le debo, pregunta con prisa, echándose la mano al bolsillo.
El camarero va a abrir la boca, cuando los albañiles le hacen un gesto negativo. Está invitado por los caballeros, agente; dice el hombre tras la barra. El guardia se vuelve y mira sus ropas honradas, manchadas de trabajar, sus caras rudas sin afeitar, sus manos encallecidas, llenas de cemento y yeso entre las uñas; fatigados de todo. Y les dice, Muchas gracias, señores.
Los cinco lo observaron muy serios, y hasta alguno de ellos inclinó respetuosamente la cabeza. El guardia civil se puso otra vez la teresiana sobre la cabeza y al abrir la puerta le dijeron todos a la vez: "Buen servicio".
Hoy me he acordado de esta historia de ayer cuando anochecía. Sé que es larga para un post. Mil disculpas. Pero es mi homenaje y mi deseo para 2008, la Guardia Civil es uno de los Cuerpos que más sufre el terrorismo en España y hoy me acordé de ellos, de su historia.
Todos los terrores son iguales. En España, Colombia, Bagdad, Nueva York, Londres o en las calles de Belfast... Son igual de canallas. Por eso mi deseo para 2008: que sea un año sin terrorismo. Del color que sea.
Ya dije, hoy me acordé de ellos.
P.D. Por cierto, esta vez el Madrid ganó al Barça 1-0.

sábado, diciembre 22, 2007

Betty la fea

España es un país en que cualquier persona con dos dedos de frente y un poco de sentido común sabe que tenemos unos Cuerpos de Seguridad excelentes. Desarrollan su trabajo de manera honesta, honrada y eficaz. No siempre en las mejores condiciones, pero ese es otro tema. Y más, viendo lo que hay por ahí suelto, se puede decir que son de lo mejor que hay comparado con otros países.

Hoy me entero por los políticos de la tele que van a recibir formación práctica y teórica sobre la Igualdad de trato y la no discriminación con la Persona inmigrante. Y en los libros de texto de la cosa hacen el siguiente cuestionario. Estarán orgullosos, la cabeza no se la han exprimido; me digo. Por obvio, ridículo y por el mal gusto de algunas preguntas.

Lo transcribo más adelante porque es absurdo, merece la pena leerlo.

Seamos justos, respecto a la inmigración no tengo opiniones mojigatas. Creo que a una persona que ha venido a trabajar, a buscarse un futuro honrado para él y para su familia -de aquí y de allá-, a levantarse él, a un país que le es extraño y áspero como es el mío, no se le debe dificultar o hacerle más difícil el camino. Porque a la vez está levantando mi país. Es recíproco.

Claro, en lo tocante a los aprovechados de mala fe, que los hay a patadas, también tengo mis propias ideas, porque ellos son los que hacen más daño a sus compatriotas. Pero de esos hoy no toca hablar.

Al final no sé por qué, pero yo siempre me siento más cómodo tomando un sancocho, un ceviche, una Coronita, una Modelo o un Pisco que tomando una Pinta en un pub de Dublín o en la sauna del hotel de Helsinki.

Y sobre el cuestionario no sé, si algún policía da más de 10 puntos no merece llevar la placa ni un arma por las calles. Para ser más ridículo sólo falta alguna pregunta tipo: "¿A ti te gusta ver por las tardes Betty la fea?". Demencial.

¿ES USTED XENÓFOBO?

Descubra si es usted racista con este test dirigido a policías. Dé a las siguientes afirmaciones una puntuación de 1, 2, 3, 4 o 5, donde 1 es “completamente en desacuerdo” y 5 es “completamente de acuerdo”.

1. En España hay otros que salen adelante por sus propios esfuerzos. Los inmigrantes deberían hacer lo mismo sin un trato especial.

2. La mayoría de los políticos españoles se preocupan demasiado por los inmigrantes y no lo suficiente por los españoles.

3. Por lo que he podido ver, los inmigrantes son muy diferentes a los demás en su forma de hablar y de comunicarse con la gente.

4. Los inmigrantes ocupan puestos de trabajo, viviendas y puestos escolares que deberían ser ocupados por españoles.

5. El inconveniente de que los inmigrantes se introduzcan en locales públicos, pisos... es que no saben respetar las normas de convivencia establecidas.

6. No me importaría si uno de mis parientes más próximos se casara con un inmigrante siempre que tuviera un nivel social como el mío.

7. Si los inmigrantes se quisieran esforzar un poco más, podrían estar, al menos, tan acomodados como los demás.

8. Los españoles y los inmigrantes no pueden estar tranquilos unos junto a otros, aunque sean amigos.

9. No se puede uno fiar de la honestidad de los inmigrantes.

10. Los inmigrantes son muy diferentes de los demás en sus hábitos de higiene y en la necesidad de limpieza.

Ahora sume sus respuestas: cualquier puntuación por encima de 30 es indicativa de que usted mantiene actitudes racistas.


lunes, diciembre 17, 2007

Rebecca

El sábado fui a una de esas comidas multitudinarias de compromiso a las que no me suele apetecer ir. Pero tuve que ir. Era la comida de la empresa de un buen amigo.

Me sentaron al lado de una chica joven de no sé qué mutinacional norteamericana. Muy lista, hablaba cinco idiomas, 25 años no más y un master M.B.A. cursado en Wharton (Pennsylvania). Era directora financiera.

Guapísima, pensé. La mujer más guapa y simpática del mundo.

Llevaba un traje de Dolce & Gabbana negro, escotado hasta casi donde la espalda pierde su nombre y pelo liso negro recogido en la nuca. Ojos vivos e inteligentes que me miraron en alguna ocasión de esa manera tan singular con que sólo saben mirar las mujeres, como escudriñándote por dentro hasta el último rincón de tu cuerpo. Que ni la aprenden ni tiene edad, porque sólo ellas saben hacerlo así, desde siempre.

Contra mi pronóstico la comida, aunque larga, fue muy divertida y en mi mesa, que era de diez personas, nos reímos bastante. El año que viene repito sin duda.

Cuando volvíamos para casa en el coche de mi amigo comento: "Buena chica Rebecca, lo tiene todo."

Y mi amigo Alberto, que conducía, se ríe por no llorar y me dice: "lástima de lo que se mete en el cuerpo, con todo lo que Dios le dio. Porque esa chica no puede durar mucho así, o es que no has visto cuántas veces se levantaba de la mesa."

Recordando esa comida ahora, yo me digo que prefería la historia de Rebecca, su simpatía, su futuro profesional, el vértigo que producía asomarse a su escote, su juventud o esa sonrisa blanquísima sin saber nada más de su historia.

Porque a veces uno sabe más cosas de las que quisiera saber. Y la historia de esa chica si no cambia es irremediable.

miércoles, diciembre 12, 2007

La cena

Todos los años por estas fechas nos reunimos para cenar en casa un grupo de compañeros de colegio, y para mí es cuando empieza la Navidad. Claro, con sus mujeres. O ellas con sus maridos.

Es casi un rito para mí, ese día de la cena realmente siento que ya empieza la Navidad. A pesar de que las lucecitas, los árboles, las tiendas o la publicidad llevan casi un mes recordándonos machaconamente en qué fecha estamos y desvirtuando lo que desvirtúan.

Decía que aunque nos separamos en 1985, no dejamos esa sana costumbre de juntarnos antes de Navidad. Aunque sea sólo una vez al año. Porque la amistad es un tabaco que se comparte toda la vida. Incluso cuando se deja de fumar.

Es ya casi un rito, nuestro rito.

Una persona que quiero mucho acostumbra a decirme que para ella son muy importantes los ritos. Para mí tras veintitantos años se ha convertido en el inicio de mi Navidad. Y como tal me toca felicitar a quienes me leen y pedir un deseo para todos. ¿Cuánto hace que no oímos palabras como honradez, honor o decencia? Parece que ahora los valores auténticos son ganar dinero, fanfarronear o exhibirse. Cada vez más.

Pues eso, que empecemos a oír más las primeras y menos las segundas. Pos eso...

Foto: Arquera.

viernes, diciembre 07, 2007

Se les van a saltar hasta las lágrimas

Me entero de que el jamón ibérico se importa de manera legal a partir de hoy en los Estados Unidos. Y no sé si eso es bueno, malo o regular. Porque, claro, este mundo lo ordena la ley de la oferta y la demanda, y creo que eso va a suponer una subida de precios. A mayor demanda, ante la misma producción, el precio sube. No sé.

No conozco a nadie que no se rinda ante un buen jamoncito ibérico. No conozco a nadie a quien le hubiera sentado mal un atracón de jamón. Está claro lo qué va a ocurrir en el país de las hamburguesas.
Quienes no han vivido España, diré que el cerdo ibérico es un cerdo que vive en las dehesas españolas. Es una raza autóctona de la península ibérica.
No sé si se acabó, como buen español, viajar con paquetitos envasados al vacio de jamoncito en la maleta. No sé si se acabo pasarlos por las aduanas como si llevaras el objeto más preciado de tu vida, no sé si se acabó abrir un envase de jamón en el lugar más extraño del mundo y aparecer españoles de hasta debajo de las piedras para compartir tu jamón y un poco de conversación. Pero lo que sí sé es que a los norteamericanos se les van a saltar hasta las lágrimas al comer este manjar.
Me está entrando un hambre...

miércoles, diciembre 05, 2007

El mejor padre del mundo

Ayer leía en uno de mi blogs favoritos algo sobre la pérdida del tiempo y lo que le decía sobre ello su padre cuando era niña. Y al leer pensé en muchas cosas sobre mi padre cuando era niño. Yo también tuve el mejor padre del mundo.

No sé, leerlo me recordó muchas cosas de cuando niño. De mi vida, de mi padre.

Como yo era muy mal estudiante en el colegio, para él perder el tiempo era casi todo lo que no fuera estar en mi cuarto estudiando. Ella decía en su blog que para el suyo perder el tiempo era no hacer cosas útiles. Pero lo que tenían en común es que estaban siempre exhortándonos cada dos por tres a no perderlo.

Los padres de aquella época hasta alguna vez nos decían que la razón de algo es porque yo lo digo y soy tu padre. Si teníamos un fracaso escolar sólo era culpa nuestra y no nos mandaban al psicólogo. Claro, y algún cachete o colleja nos caía. Siempre con motivo.

Nos educaban sabiendo que las cosas tenían un valor; en mi generación, a quienes ya nunca nos faltó de nada, sabíamos que las cosas eran producto del esfuerzo personal.

Hoy no sé si la educación es mejor o peor. No sé. Digamos que simplemente es distinta. Pero lo que sí es seguro que entonces nos enseñaban que las cosas que verdaderamente valen la pena son producto de no perder el tiempo. Son una carrera de fondo.

Hoy se enseña a ganar los cien metros del día a día, pero no se enseña a ganar continentes.

Y yo, aunque era muy mal estudiante de niño, estudié hasta el final. Qué más da el qué, la cosa es que fue hasta el final. Ya lo dije, tuve el mejor padre del mundo.


P.D. Gracias Inte.

sábado, diciembre 01, 2007

Una estatua en el pueblo

Una de las buenas cosas que me hacen feliz los sábados es que puedo leer el periódico con tranquilidad mientras tomo el café del desayuno. Los demás van amaneciendo, y yo aprovecho ese momento de silencio para leerlo tranquilo. Me gusta. Mucho.

Y son esas pequeñas cosas las que nos muestran que el tuétano de la vida está en el transcurrir de las cosas sencillas. Pero no, aunque la vida se nos escape escurridiza entre los dedos, no me voy a poner filosófico ni es el tema de la entrada de hoy. No sé hacerlo.

La cosa es que como tengo más tiempo, leo en una noticia de esas pequeñitas que no leerías en un día normal, sin apenas tratamiento en el diario, que un empleado de la Toyota en Japón ha muerto por trabajar en exceso. "El operario, Kenichi Uchino falleció después de trabajar 80 horas extras durante varios meses y otras 114 suplementarias en los 30 días previos a su fallecimiento."

Y digo yo que eso en España sería imposible. ¿Morirse por trabajar mucho? Imposible. Si eso le ocurriera a alguien le hacían una estatua con su nombre en la plaza del pueblo. Aquí en España venderíamos nuestra alma al diablo por una cervecita con los amigos, por unas vacaciones o por un puentecito largo. Pero por trabajar mucho, jamás...

lunes, noviembre 26, 2007

El ascensor

Hay mañanas en que uno se pone temprano al ordenador, a escribir, cargado de temas, impaciente de temas, como un adolescente nervioso que descubre la vida, y hay otros días en que no se nos ocurre nada. El paisaje que vemos por la ventana es plano y los temas no vuelan por la cabeza. Pero hoy me apetece entrar en mi blog, y hablar de un no sé qué.

Enseñaban en la Facultad que el maestro Pemán decía que no hay que empezar un artículo si no se tiene pensado el final, porque quedaría desvalido, como cuento sin moraleja. Sí, ya sé que Schubert es famoso por la Sinfonía Inacabada. Pero, claro, ni esto es una sinfonía ni yo soy Schubert, ni las Torres que no son torres de Notre Dame, ni el brazo que no existe de la Venus de Milo, ni la Atlántida perdida de Falla ni nada por el estilo que tiene el encanto de lo incompleto.
Además, por no tener, no tengo ni siquiera cómo empezar.
Quizás hablar del tiempo sea lo más socorrido. Por lo menos en el ascensor, cuando te encuentras con alguien que no conoces siempre te saca del apuro.
Porque en los ascensores se encuentra uno a toda la fauna que hay fuera, pero en menos de 2 metros cuadrados, y hay que decir algo. Los hay quienes siempre saludan amables, los callados, los sonrientes, los mirones, sobretodo si va una mujer guapa; los que tienen cara de no haber pegado ojo en toda la noche... Pero el mejor es mi vecino del quinto que, tímido, mirando al suelo y con su cara de escondido dice una única palabra. Siempreeee..., dijo un día bajito, como susurrando, arrastrándola: Siempreee...
Y yo no sabía si me lo decía a mí, a él mismo o al ascensor.
Al día siguiente vuelven a pararme en el quinto, entra el de la cara de escondido y susurra al suelo: Llueveeee... Y yo no supe qué decirle más que un buenos días, que bien pudo ser un gemido de asombro o una complicidad.
Al tercer día de encontrármelo lo comprendí cuando dijo: estos díaaaas... El vecino del quinto sólo dice una palabra en cada viaje, bajito, como para sí mismo, y hay que ir encadenándolas conforme vas coincidiendo con él. Al final al unirlas tienen su significado.
Ya lo dije, en los ascensores te encuentras con gente extrañísima. Mañana será otro díaaaaaa...

lunes, noviembre 19, 2007

El Chavo del 8

El sábado el diario The New York Times publicaba un artículo sobre el crecimiento de los apellidos de origen hispano en Estados Unidos. Los Garcías están cogiendo a los Jones decía el periódico, y yo no supe bien si el verbo se refería a su verdadera acepción o a la otra, más expúrea y con doble sentido, que se le da en latinoamérica. O a las dos.

La cosa es que los García y Rodríguez figuran ya entre los 10 apellidos más comunes en aquel país. El octavo y noveno puesto, abriéndose paso entre los Davis y Wilson, que pronto serán desbancados hasta por los Martínez.

Esto es el fiel reflejo de una realidad demográfica: Estados Unidos se ha convertido en la segunda nación hispana, por detrás de México y por delante de España, Colombia o Argentina. Es como para estar orgullosos de nuestra latinidad, de nuetra españolidad. La de todos.

Los apellidos acabados en EZ se llaman "patronímicos" y son los más comunes en español. Éstos quieren decir "hijo de", así Sánchez es "hijo de Sancho" o López "hijo de Lope".

Lo que no entiendo por qué ese señor Chávez reniega ahora tanto de lo que dejamos allá los españoles mientras habla en lengua castellana.

Lo dicho, yo lo que creo es que quizas es porque se apellida Chávez. Y el Chavo era aquel personaje surrealista de la tele infantil.

lunes, noviembre 12, 2007

¿Por qué no te callas?

Le espetó el rey a Chávez en plena Cumbre Iberoamericana cuando insistió en llamar "fascista" al expresidente español José María Aznar. El día anterior además de llamárselo, añadió que era menos humano "que un tigre o una serpiente." Zapatero -Presidente español- le pedía respeto y él seguía con su discurso grosero, a lo que el Rey le dijo: ¿Por qué no te callas?

No conozco 5 palabras tan exactas y precisas, tan minutísimas.
El presidente venezolano suele aprovecharse de la educación de sus interlocutores cuando insulta en los foros internacionales. Quién no recuerda su discurso impresentable en la O.N.U. hablando de Bush. Al que llamó diablo. Quienes me leen desde hace tiempo saben que este no es santo de mi devoción, pero el discurso es el claro ejemplo de lo que no se debe decir.
Los populismos en América latina suelen desembocar en dictaduras, la historia así lo confirma. Y los caudillos me gustan muy poco. Ya sean de verde, de gris o de rojo siempre culpan a otros de la pobreza de los países que ellos mísmos gobiernan en vez de construir, como hace la izquierda chilena de Michelle Bachelet o de Lula da Silva en Brasil.
En una posterior declaración Hugo Chávez dijo que el Rey de España era responsable de la política exterior -por cierto, muy errática- española.
Yo lo que creo que este señor Chávez además de padecer esa verborrea fácil no sabe nada de Monarquías Parlamentarias, en las que el Rey no es responsable de la política exterior; de Política Universal porque Aznar no fue ningún genocida y, lo que es peor, de lengua española porque al expresidente español no se le puede encasillar en ninguna acepción de la palabra. Transcribo del diccionario de la Real Academia:
fascista:
1.adj. Perteneciente o relativo al fascismo.
2.adj. Partidario de esta doctrina o movimiento social. U.t.c.s.
3.adj. Excesivamente autoritario.

fascismo.
(Del it. fascismo).
1.m. Movimiento político y social de carácter totalitario que se produjo en Italia, por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial.
2. m. Doctrina de este partido italiano y de las similares en otros países.
Pero seguirá con sus discursos extraños; pero ¿por qué no te callas?, dijo el rey.

viernes, noviembre 02, 2007

La sentencia del 11-M

El otro día el juez español Gómez Bermúdez hacía pública la sentencia dictada por el juicio del mayor atentado que ha sufrido España en su historia. Aquella mañana del 11 de marzo de 2004 muchas cosas cambiaron en este país y en Europa.
Soy de los que se suman en elogios al juez Bermúdez, a su seriedad con la que ha llevado este absurdo atentado, todos los atentados son absurdos, y a la moderada rapidez con que se ha dictado una sentencia tan complicada y difícil. Por eso esta entrada en mi blog.
Han caído en total 120.000 años de cárcel a los que cometieron las explosiones en los trenes y a quienes cooperaron. La sentencia deja claro quiénes fueron los autores de la salvajada, que fueron de origen islamista y no de ETA, cuál fue el origen de los explosivos suministrados por un español. Incluso ha absuelto a quien se pensaba en toda Europa que era el "cabeza pensante" por falta de pruebas. Me enorgullece que prevalezca la "presunción de inocencia" en un caso tan polémico y difícil. Es un Derecho Constitucional y un Principio Jurídico Fundamental.
Pero la sentencia se queda coja sin saber quién o quiénes ordenaron una matanza de tal envergadura en España, quién o quiénes decidieron que se produjera tres días antes de unas elecciones generales, quién proporcionó la información precisa para cometer algo tan complicado o si la fecha fue la correctamente elegida para hacer saltar en pedazos a un Gobierno.
Entonces, ¿a quién debemos los españoles y tantas personas inmigrantes los dos centenares de muertos, los dos millares de heridos y toda la convulsión nacional que se creó?

viernes, octubre 19, 2007

En un lugar de la Mancha...

Leo en el diario británico "The Independent" que el pasado fin de semana James D. Watson concedía una larga entrevista que publicaba otro medio. Hasta ahí no me sorprendía nada. Es de lo más normal.

Los que no entendemos nada de ciencias no sabemos quién es este señor ni porqué concede entrevistas. Claro.

La cosa es que según voy leyendo este señor es premio Nobel de Medicina por sus investigaciones en el campo de la genética humana y codescubridor de la estructura de nuestro ADN. El asunto se va poniendo más interesante, a lo mejor tiene algo que contar; acostumbrado a tanto elemento que no tiene nada que decir y dice. Parece que merece la pena seguir leyendo.

En mitad de la entrevista este investigador tan listo listísimo suelta su perla defendiendo que los blancos son más listos que los negros. "Nuestras políticas sociales se basan en la idea de que la inteligencia (de los africanos) es igual que la nuestra, pero no es así". Absurdo.

Los científicos de la cosa saben que hoy por hoy no conocemos el conjunto de genes que influyen en el desarrollo de la inteligencia ni conocemos exactamente en qué secuencias de genes nos diferenciamos unas razas de otras.

Entonces, por qué esta absurdez de un nobel en pleno siglo XXI.

Propongo que al igual que se conceden los Premios Nobel haya una ceremonia semejante para desposeerlos, ante cosas tan estupidas como éstas. Igual. Al son de fanfarrias, violinillos y trompetillas, y con el rey Carlos Gustavo de Suecia, muy circunspecto él, con toda su Corte quitándolos.

Además digo yo que tan blanco es el blanco de Las Pedroñeras (Cuenca) como el rubio de Gotemburgo o el cow boy reventón del rancho de Wichita, que no sé dónde está pero me apetecía ponerlo. Según este señor son igual de inteligentes sólo por ser blancos.

Yo lo que creo es que a este nobel tan premio Nobel se le debe estar secando el cerebelo de tanto mirar por el microscopio y, claro, dice ya algunas tonterias trasnochadas. A juzgar por las cosas que afirma en las entrevistas.

Conozco a otro que de tanto leer libros de caballería confundía molinos de viento con gigantes que le acosaban. Pero, claro, éste ni se llama Alonso Quijano ni es un Ingenioso hidalgo manchego.

martes, octubre 09, 2007

El pobre más pobre

El pobre más pobre y triste que he visto en mi vida lo vi hace años en el país rico más rico que existe. En Nueva York. Llevaba unos pantalones hechos con bolsas de plástico y una chaqueta que habría pasado por 20 años de necesidades y otro tanto de manos. La nieve le caía encima mientras la gente pasaba delante de él, sin ni siquiera mirarle; ignorándolo, como si no existiera.

En estos días se recuerda la muerte del Che, me ha venido a la cabeza ese indigente penoso que malvivía en aquella Gran Manzana. Y pienso que el señor aquel que mataron en Bolivia fue sólo eso: un mito.

Para la construcción del mito resulta clave que muriese joven, en 1967 y que luchara hasta la muerte por unos ideales. Pero su muerte un año antes de la primera revolución juvenil que sacudió al mundo, desde La Sorbona a Berkeley, es algo sólo coincidente y que no dependía de él. Que muriese sólo por unos ideales tampoco me parece de ser un mito. Los terroristas suicidas mueren por una causa, su causa, y no me parecen dignos de ser ningún mito.

Han pasado 40 años, no deja de ser irónico, y el mito, como tantos otros, se mantiene sólo en su vertiente capitalista. Que es el vender camisetas, fotografías, ceniceros, tazas o pseudoideologías políticas en nombre de la utopía, los sueños y la dignidad.

Pero el pobre más pobre y triste que he visto en mi vida sigue vagabundeando, olvidado de todo por las calles de Nueva York, como si fuera una Estación perdida que se le pasó hasta a Vivaldi.

Hoy me apeteció hablar de aquel hombre que vi en Nueva York. ¡Qué paradoja!

miércoles, octubre 03, 2007

La revisión anual

No logro entender cómo el español Fernando Alonso ha ganado dos veces el título mundial de Fórmula 1. Mucho menos cómo sus mecánicos en 7 segundos son capaces de cambiarle las 4 ruedas, llenarle el depósito de combustible y, de paso como cortesía, limpiarle la visera del casco. No. Los que vivimos en España sabemos que eso es imposible.

En España llevar el coche al taller supone quedarte unos cuantos días sin él y unos cuantos más sin dinero. Hoy, para mi desgracia, tuve que dejarlo allí para hacerle la maldita revisión anual. Claro, no sé cuándo terminará el asunto.

Los talleres son ese sitio lleno de coches por los aires, con esos señores llenos de grasa que hablan solos mientras arreglan piezas y desmontan los motores de los autos. Cuando llegas te dicen siempre que tienes que hablar con el encargado. Pero ahora ha salido a tomar el café, espere un poco. Y piensas pues será con bollos, porque llevo media hora esperando.

Cuando por fin viene, abre el motor y empieza a decir como para sí mismo buf buf mientras husmea como si no hubiera visto un motor en su vida. Con cada Uf sabes que la factura va subiendo, pero ya cuando dice qué chapuza le han hecho aquí, échate a temblar. La cosa se dispara. Llega por fin el déjelo aquí que mañana mismo lo tiene. Pero sabes que eso es toda una suerte de poker de ases que casi nunca ocurre.

Vas al día siguiente en la tarde y, claro, después de media hora cuando llega el encargado del cafetito vespertino -piensas éste de tantos cafetitos ya debe ser amigo de Juan Valdés-, ves a tu coche encima del gato hidráulico sin ruedas y como a pedazos. Te dicen es que hay que cambiarle las ruedas para el invierno, como si eso lo justificara todo. Además son cuatro, piensas. A este paso hasta marzo o abril no me lo dan. Más o menos.

¿En todos sitios es así?


*Foto: julep67